viernes, 2 de marzo de 2012

BOKADILLÓN


BOKADILLÓN
(BOKADILLÓN)

Lo que siempre me hubiera gustado, y sobre lo que he insistido con brutal ahínco, pero sin haber podido llegar a hacerlo, es el haber celebrado un botellón en la playa de Plencia con los amiguetes, una noche entre semana de Agosto (La idea original ya se me ocurrió entrado el año 2000). No hubiera sido un botellón al uso, de bolsa de supermercado, vaso de plástico y bebida calentorra, sino, un botellón con algo de clase ¿algo de clase?; no, muchísima clase, sin llegar al extremo de llevar mantelitos de hule, pero si neveras de camping en vez de bolsitas de plástico, vasos de sidra de cristal (ecológicamente más interesante por su posibilidades de multi-uso), licores de marcas y destilerías conocidas, aromas de lima y limón, y por supuesto el maravilloso e inconfundible, hielo de gasolinera. Eso es lo que yo llamo un botellón con clase. En cualquier caso, la playa siempre quedaría de fondo, ya que lo que nos faltaba era llegar a casa con arena en los mocasines y el muro de la playa o de la ría, da para sentarse ampliamente sin aglomeraciones. Eso sí, para los nostálgicos podríamos tomar una en los bancos o escaleras frente al antiguo Gau Txori y para los clásicos tomar la última en el puerto, frente al Kanala.

Se cambian cortinillas para SEAT PANDA por estores para berlina familiar. Razón ÑKI

Se busca escayola para pie con cremallera en los gemelos. Forrados con felpa, abstenerse. Razón otro ÑKI



Aún así no será tan sorprendente como el primer botellón que viví en el año 1998 en Badajoz. Era algo curioso, ya que estaba tolerado por las autoridades locales y te dejaban estar en una plaza, ¡con las farolas encendidas! hasta la una y media de la mañana. A esa hora apagaban las luces y había que ahuecar el ala. Como en Auburn, UESEI, que desde el otro lado del lago el coche patrulla daba las luces largas y todos los menores que estaban degustando birras, sabían que era la hora de darse el piro. El botellón que hicimos en Badajoz fue de cava, suministrado por unos hermanos de Girona, y doy fe que estaba de muerte. Además, gentileza de uno de Algorta, al botellón acudimos en Ferrari. Fue curioso lo del Ferrari en Badajoz, en los semáforos, las pibitas miraban el Ferrari, luego curioseaban un poco lo que venía dentro, y luego seguían mirando el Ferrari. Me entró complejo de abuelete hace ya 14 años, así que ni os pío de mis complejos actuales.
Pero falta mucho tiempo para que llegue Agosto, y creo que nos encontramos en la disyuntiva de marcar tendencia en nuestra querida ciudad. Cuando mejore un poco el tiempo, bueno, más que un poco, cuando al mediodía haga algo más de temperatura, al menos unos veinte grados centígrados podemos montar un BOKADILLÓN un mediodía entre semana en el parque de Doña Casilda. Si es verdad que tampoco es algo nuevo, ya que cuando me quedaba a comer en el colegio, de vez en cuando hacíamos pira del comedor y nos íbamos a comernos un bocata al estanque de los patos. Con cinco duros nos daba para una barra de pan y doscientos gramos de chorizo de pamplona (era también el embutido más barato, todavía no había el chopped), con el que nos hacíamos, no recuerdo si dos o tres bocadillos. Ahora con ese dinero (unos 15 céntimos de leuro) no nos da casi ni para un chicle. Peor era cuando íbamos a jugar a cartas después de comer al Mugi, si esa foto que hay en el nuevo Mugi. Allí, por tres pelas tenías copa de coñac, no sé si saltaparapetos o abrasaintestinos, eso sí, en esos días de invierno que estabas calado por…, bueno, por gilipollas, te reconfortaba algo el calorcillo que te dejaba por todo tu interior.
Como siempre me enrollo, sin centrarme en lo que realmente interesa, el bokadillón que nos vamos a jalar cuando haga un día soleado en Bilbado. Es obvio, que tiene que ser un mediodía, y debido a que a unos cuantos todavía nos quedan unos años de Sábados deportivos, tiene que ser entre semana. Y pasemos a organizarlo.
Ntxet, ya que le pilla de paso desde su ofi, podía pasar por la tienda de los japoneses a comprar algo de txutxi. Bueno, ahora que lo pienso a Simonct le queda el despacho en la misma calle de Ledesma, así que del txutxi de los japos que se encargue él, para Ntxet ya pensaremos en algo, si, que traiga los puros para la sobremesa. FR, como suele pasar mucho por la calle Diputación, que pase por la Olla que traiga varios de * ^BNTTXOA y de ^JMN. También puede pedirlos en la Viña, eso según le venga a él. ÑKI tanin y RF, que cuando salgan de la oficina, pasen por casa de ÑKI y se hagan con tres o cuatro botellas de ese Loriñón que tenemos a medias. RF, si puedes coger algún reserva sin que se entere, pues mejor. Montxito, ya que tiene cerca un Telepizza, podría traer algunas alitas de pollo o similares. El Suizo ya que es experto en ostras y marisqueo en general, que pare en el super de Leioa y se trajine dos o tres cajillas de medio kilo de langostinos. Habrá que traer albal para tirar las cáscaras y un rollo de celulosa para limpiarse las manos, o toallitas húmedas, pero de la higiene se encarga Ñki Goi. Para postre, pasará por una pastelería el KLDRON pequeño, que con el gusto exquisito que tiene, seguro que lo borda. Y tras del postre, AL que traiga la pintura para dibujar una bella acuarela del comienzo de un soleado atardecer en el pulmón de Bilbao. Eso, si, no dar la nota y perseguir a patos y otras aves palmípedas (sobre todo a las ocas que les canta bastante mala milk) para mangarles una pluma, las acuarelas se pintan con pincel.

¡Qué bien! ¡Esto es colosal!
Dos hojas de Korreosaba
Que parece nunca acaba
y que no llega el final
El Athletic sí, ¡Viva, viva!

¿Y yo que hago? Pues te parecerá poco, soy el ORGANICEITOR. Además, doy la oportunidad a todos los que están exiliados de Bilbao a que se apunten, pero para ello tendrán que hacer un comentario a esta entrada para que sean incluidos. Y no es muy complicado el hacer las entradas, ya que el más viejillo de todos nosotros es el único que las hace. Y date cuenta, que si no es por mí, lo más que habría sería barra de pan con mortadela y tranchettes y tetrabrick de vino sin denominación de origen, que es la forma fina de llamar al peleón.
Y por último, antes de cerrar esta entrada, quería hablar de mecánica, es decir de chapa y pintura. Ya no es ser un piporreta el usar cremitas exfoliantes o hidratantes, tintes para el pelo o similares (No, no va a venir nadie al parque a darnos ninguna charla sobre las ventajas de eliminar las patas de gallo con veneno de serpiente). Pero si es cierto que somos un poco mayores para ir alardeando de estos tipos de arreglos. Por ello mi psiquiatra aconseja que si te produce algún sofocón el reconocerlo, siempre está bien el inventarte una excusa para intentar disimular que el tiempo que has desaparecido por una operación de estética (el tiempo pasado en cocheras), lo ha sido por otra operación derivada de algo que no raspe tanto, que mole más. Como ejemplo se me ocurre que un alargamiento de pito (lo que tarda en secarse el locktite en el troncho) puede ser disfrazado aseverando que se ha sufrido una operación por una rotura de talón de Aquiles. Es algo jodido el tener que llevar una escayola en la pierna para disimular cada vez que va alguien a visitarte, pero bueno, si son de quita y pon. ¿Alguien ha mirado si la escayola tiene cremallera?
*Ver en entrada anterior

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