jueves, 29 de marzo de 2012

DESPEDIDA DE SOLTERO


DESPEDIDA DE SOLTERO

Pues suenan campanas de boda ¿A qué no te lo esperabas? Cuando conozcas bien quien es, no te sorprenderá tanto, ¿o sí? Bueno, creo que debe de ser el afectado el que lo comunique oficialmente, a mi realmente lo que me interesa es que se organice una buena despedida de soltero. Ese va a ser el debate de hoy.

Siempre ha sido bueno mirar para atrás para aprender de los aciertos y no repetir errores, y con esto no quiero hacer ninguna crítica a nadie, y mucho menos a quién tuvo la brillante idea de sugerir Salou, aunque luego no vino. Tampoco estuvo en la anterior despedida multitudinaria en Santander, que aunque no fue idea suya, tampoco apareció ¿o vino? Ahora tengo una nebulosa en la cabeza. Si recuerdo como vino a despedirnos entre lágrimas el futuro arquitecto que a la semana siguiente tenía que entregar el proyecto de fin de carrera. De Salou ya hemos comentado algo en anteriores entradas, así que podemos centrarnos algo más en la de Santander.

Ahora que he estado haciendo memoria, lo primero que me ha venido a la cabeza ha sido el mojojón a la barquereña que servían en aquel bar donde estuvimos viendo el Athletic contra la Real Sociedad de San Sebastián Sociedad Anónima Deportiva (En el año 89 a lo mejor no lo era todavía). Era Sábado por la tarde, ya habíamos estado en la playa del puntal, los despedidos luciendo tanga (salvo uno) y ya habíamos recuperado algo de la noche de copas anterior. No mucho, ya que unos cuantos nos retiramos el Sábado por la noche no muy tarde a echar una marrana. Sí, ese Viernes cenando en la Conveniente, una cena tan contundente que a la noche sucedió uno de los milagros más raros que jamás se haya dado en una cuadrilla. De un tiempo a esta parte, en todas las cuadrillas hay alguno de sus miembros que sale del armario, en la nuestra no, lo que pasó el Viernes por la noche es que uno se metió en el armario. Quedará siempre en la intimidad de los tres ÑKIs la realidad de la historia, pero siempre hemos sabido que los culpables fueron las tres docenas de pimientos del padrón que se metió entre pecho y espalda. Picaban tanto, que entre la docena restante de comensales, no llegamos a catar ni uno por barba.

¿Y el día después de la despedida? Recuerdo el de Salou, que yo ya llevaba algo así como tres meses en paro, y llamé a un conocido para preguntarle si había empezado la selección para un puesto de trabajo que se me adaptaba como un guante. Os podéis imaginar como me quedé cuando me dijo que ya habían cubierto el puesto. Menos mal que le avisé al cherif el currículo. En mala hora, no me llegaron ni a entrevistar. Eso fue un Lunes, el Martes me llamó Vicente y comencé a trabajar ese mismo Jueves, pero ese Lunes fue una de las peores resacas de mi vida.

La de Santander, fue al menos curiosa. Me levanté en mi casa (que fue hostal para unos cuantos) y descubrí que sólo quedaba la Bestia, intentando atinar al revolver la leche con unos cereales, temblando de miedo pues tenía que volver a Laredo donde le esperaba la Jueza. Si, si, la jueza del pueblo. El resto se había largado a misa de doce en Plencia (Es verídico), cuando de Santander a Plencia se tardaban algo así como tres horas. En aquella época no existían los móviles (había unas maletas que costaban más de 300.000 pelas y que pesaban cinco kilos) y en la casa que estaba no puede llamar a mi compañero de fatigas en Cantabronia, así que me quedé mirando el balcón como hipnotizado durante unas horas. Al día siguiente, lo primero que hice fue salir a comprarme una tele chiquitina que sirvió para que los Jueves con Simón, cenáramos huevos fritos con salchichas y patatas fritas mientras nos deleitábamos con el capitán Furilo y su novia abogada (Hill Street Blues) ya que después de salir Lunes, Martes y Miércoles, teníamos que presentarnos algo decentes ante prometidas y esposas. ¡Eh Simón! ¿Te acuerdas? Menos mal que al final hemos encontrado algo de personalidad ya que si no seríamos Bob y Bub Esponjas.

Total, que acabo empezando por el final, la resaca inherente a un fin de semana de despedida o de boda sin que todavía haya una propuesta de donde hacer la despedida de soltero.

Entiendo que lo de parque temático nos queda ya un poco como así. Fin de semana a una ciudad a jamar, pues como que ya está muy hecho. Habría que buscar algún evento que coincida como un mes antes de la boda, y creo que lo acabo de encontrar, la final de copa que juega el Athletic, y además se me está ocurriendo algo original, popular y hasta un poco sucio.

Puede que el mayor de los Dalton no se acuerde pero entre los vapores de alcohol de la fiesta de la bestia, dijo que dejaba el jardín de su casa de la Moraleja para acampar en el caso de no encontrar alojamiento para la final del Calderón. Le tomamos la palabra. Además, y siguiendo con las corrientes actuales, podemos tomar un nombre como colectivo, que tendrá que empezar por in. Creo que ya se lo que está pensando la esposa del Dalton, y sería muy apropiado llamar al colectivo “INDESEABLES”. Habrá que llevar tiendas de campaña, pero de quechua para abajo y preferiblemente aquellas que se puedan forrar con bolsas de plástico de super, preferentemente amarillas.

Antes de okupar el jardín del Dalton, habrá que parar en los contenedores de algún super para trapiñar algo de comida para que el perro nos deje tranquila. Hay que conseguir una buena cantidad, ya que se le conoce como “Magnum” y no es precisamente porque sea un chihuahua. También es importante llevar periódicos viejos para darle algo de bouquet basuril al campamento, que tenga un sabor añejo. Para comer bocata de mortadela y chopped con aceituna de marca blanca y para beber, el agua de la piscina o en su caso vinacha en tetrabrick. Y si nos estiramos un poco (siempre se puede asaltar la bodega de la casa, que debe tener mucho vino) podemos comprar gaseosa (a modo tónica) y limonada brupss para hacer cubatas con ginebra marca “Lirios” o “Grodons”, o también usar el famoso vodka de quemar “Esniforff”. Con una navajica puedes hacer un corte por la mitad del tetabrick, y ¡ale hop!, reciclaje y vaso ancho. 

Requisito muy importante para entrar en el colectivo de los indeseables es la apariencia . Hay que llevar ropa, vieja, cuanto más mejor, que no haya tocado lavadora o agua en años, y que parezca que ha sido arrastrada por un suelo excesivamente polvoriento. Si no lo parece, pues te buscas un suelo polvoriento y arrastras con extremo vigor tu ropa, frotándola por el suelo como si quisieras desgastarlo. Y lo más importante de la apariencia es el olor, debes de llevar un olor de indeseable. Que te has tenido que duchar un par de días antes. Tampoco es mucho problema, un jersey gordo por la mañana, que es Mayo y en Madrid ya hace calor, y con esa sudadilla ya empiezas a coger un olorcillo de lo más “inn”.

Bueno, y lo de las cacas y los pises en el jardín puede ser de lo más instructivo, pero como tampoco hay que darle vueltas a los temas escatológicos ni destrozar mucho soy más partidario de cavar la zanja en una esquina del jardín, como cuando se iba de maniobras en la mili. Puede luego utilizarlo la familia como baño de verano o abono para las flores del jardín.  Y cuando acabe el partido, que lo tendremos que oír en una radio de pilas para dar más autenticidad, olimpiada de eructos, pedos y de quién llega más lejos meando.

Se me estaba olvidando, el disfraz del despedido. Como siempre tiene que ir en contraste con el grupo, lo podemos disfrazar de pija. No, que a lo mejor es lo que le va. ¡Ya está! Lo ponemos en pelotas y tan felices, ya que además es gratis. Así por lo que vale una entrada para la final, nos da para montar un fiestón de nuevo.

viernes, 23 de marzo de 2012

15 CANCIONES PARA UNA FIESTA


15 CANCIONES PARA UNA FIESTA
(Para escuchar adecuadamente esta entrada, pon volumen a tu ordenata)

Tras salir de la fiesta de la bestia, después de las múltiples peleas para hacer de disjockey (Ahora DJ) y, todavía entre algunos vapores de alcohol (pocos en mi caso), me entró la inspiración para la nueva entrada (que por cierto nadie lee) de este abandonado por sus lectores blog, y la maravillosa idea fue sobre las canciones que a lo largo de los años han ido quedando en nuestra memoria.

Por supuesto si hubiera un himno oficial y reconocido de la extinta peña CB sería este; http://www.youtube.com/watch?v=B7EQkV4c8jU&ob=av3n, creo que no me queda ninguna duda, recordando en las mesas de dentro del Palas algún día entre semana de San Antolín , jarreando fuera y en el interior unos pringadillos tatareando y mascullando la letra, probablemente con la ilusión de tener una casa con jardín, y ligar algo de vez en cuando. Por supuesto, al ser entre semana también estaba el Asti vacío.

Esta canción http://www.youtube.com/watch?v=CDWGKQcQ8zw no llegó a ser tan reconocida, ni probablemente la hubiéramos podido asumir como himno, pero era de las tres primeras que ponía siempre el DJ de la boite del Kai Eder, sí, el hermano. Pero expresaba ese sentimiento de ánimo que teníamos a los 16 años, en los que creíamos que nuestra suerte cambiaría, pero al final sólo ligaban dos o tres.

¿Y el primer concierto multitudinario, y gratis al que se fue en tropel? Recordarlo, en fiestas de Bilbao, algún año antes de las inundaciones http://www.youtube.com/watch?v=4R-JnIkC6Sg, sí, yo no estuve físicamente en el concierto, pero si en Bilbao (me escapé de casa) con una churri, exacto, con la que me visteis el Sábado pasado. Ya sabéis que en cuestión de hembras, soy muy tradicional. Por cierto, a cuenta de escaparme, he de decirte Simón que te odio. Cuando juraba a mi vieja que todos mis amigos iban a las verbenas, ésta sólo le llamaba a tu madre, pero yo no vivía en un primer piso y me podía escapar como tú por la ventana. Con tus mayores ya no me puedo vengar, pero te juro que cuando veo a la Cuca y a Pantxito, me siguen entrando unas ganas horrorosas de vengarme, aunque bien pensado, probablemente tu no tengas la culpa.

Ya, en la Barrica, cuando sabíamos que poco más teníamos que hacer en esa noche (salvo los dos o tres cabrones de siempre) y sonaba http://www.youtube.com/watch?v=KVjWTzVSCWg , era la hora de abandonar la pista de baile a ritmo de ska, para buscar ese lugar que añoraba la canción, y acabar la noche un poco más fresco, o lo que podía ser un símil de una ducha fría que tampoco venía mal. En Gorliz, si, había playa.

Siempre quedaran autores que más por una canción concreta, te quedan recuerdos asociados a sus canciones, como aquella gringa ojos grises de New Jersey que me aseguraba en el Gau Txori que “she was homesick” cuando sonaba en el tocata el jefe (La gringa era un intercambio de la Aguirre, no lo he soñado). He de reconocer que mi favorita siempre ha sido esta http://www.youtube.com/watch?v=3fXq_rWb5ls y si el quarterback Mr. Clarence toma protagonismo en esta versión de cuando eran jóvenes, pues mejor que mejor. Otro grupo favorito, al que podemos asociar muchas canciones de nuestra época juvenil, pero que siempre recordaremos como banda sonora de aquella fiesta de locos en Andra Mari donde el Goiri se soldó a un parachoques mientras estaba sonando a todo trapo la letra de  http://www.youtube.com/watch?v=BgrIIuFeBgo. ¡Vamos!, que casi quita ese año el premio pegamento y medio a los de siempre.

A parte de canciones, tenemos autores que siempre nos han gustado, y a los que hemos sido fieles, probablemente porque tienen nuestra misma edad, y les hemos seguido desde pipiolillos. Desde el inicio, hasta aquella escapada a Salou, cuando Armandito asaltó al barman pidiéndole quince tequilas con limón exprimido (fue en el año 97) y yo amenacé al que se encontraba pinchando con gesto aburrido los discos, exigiendo que pusiera http://www.youtube.com/watch?v=kg0Jlpgzel4&ob=av3n, o nos íbamos a otro bar. Como sólo había en la tasca unos quinceañeros con una Coca Cola, no hubo mucha duda. Lo pusieron corriendo, preguntando además cuales más queríamos. Esto ha sido una constante en mi vida, ir a la caseta del pincha a pedir, con más o menos malos modales, que pongan esa canción.

Y hablando de baloncesto (En la peña hay unos cuantos campeones de España en infantiles y algunos más que lo intentábamos) http://www.youtube.com/watch?v=NUbTW928sMU esta canción quedó para siempre en la memoria de los que nos tiramos 10 horas en autobús para jugar un prestigioso torneo juvenil en Cartagena. No había ni MP3, no ordenadores, ni leches en vinagre, había cintas y esta cinta era la molona del año y la única que se llevó. Cuando metí un duro en un Juke Box en Cartagena para volver a poner la cancioncilla de marras, alguno me quiso linchar, pero se ha de reconocer que la canción es guapa y mola. La última de basket y autobús la recuerdo (hacia el año 84) aparcados en la calle Bayona de Pamplona, los tres de la Peña que quedábamos esperando sentados dentro, mientras todos los puñeteros juniors andaban bailando a los sones de  http://www.youtube.com/watch?v=hCXNAOaYktc en los pubs de dicho hueco, mientras el coach (otro hermano de un peñista) intentaba recoger los restos del equipo para volver a Bilbao.

Eso sí, después de nuestro historial fiestero, que por lo que veo no decae con los años, esta canción es cada día más apropiada  http://www.youtube.com/watch?v=6tJgPPtwc_s.

 Y no podía faltar la sección del AGARRAO.

Mucho nos reíamos de aquel italiano que decía que aprendió a tocar el piano para ligar, cuando en casa teníamos algo parecido. ¿Os acordáis de quién aprendió a tocar esta canción a la guitarra pa lo mismo? http://www.youtube.com/watch?v=snMOmHzgssk. Esta sección del agarrao es sorprendente, ya que la canción lenta favorita de aquél grupo euskaldun llamado Akelarre era esta http://www.youtube.com/watch?v=Fb5x34dki2U&feature=fvst, y no lo hacían mal, tengo muy presente algún casi ligue de madrugada en las campas de Andra Mari a los sones de ese solo de guitarra chicana. En el top hit de las canciones lentas de los famosísimos guatekes de la Galea estaban los australianos un poco moñas pero que vendían bien  http://www.youtube.com/watch?v=rvVs0muI-gU&ob=av2n. Y ahora que la churri me está mirando con cara de pocos amigos (Y eso que se va a Lanzarote de fin de semana con otras cuatro brujas), no puedo olvidarme de la canción que le molaba cuando éramos novios  con diecisiete años, y que amorosamente le grababa en todas las cintas que le pasaba http://www.youtube.com/watch?v=ttOBnmXFDtQ

Te recomiendo como ejercicio de supervivencia que te acuerdes ahora de la canción que le gustaba a tu churri cuando empezasteis.  Puede ser un ejercicio duro, pero te puede salvar en algunos momentos. Yo estaba hace un rato pillando los links de estas canciones en You Tube a todo volumen, y cuando me ha venido a gruñir, en un flash instantáneo que me ha llegado a la mente, he puesto ésta, y sin saber de que iba mi movida, ha sonreído y me ha dejado seguir con el You Tube a tó trapo…., unos cinco minutos más antes de que haya vuelto a su arquetipo de máquina de reñir. Le ha durado poco, pero bueno, me ha dado un poco de vidilla.

Por último estaba buscando una canción en euskera en la que todos coincidiéramos, y era algo complicado, mentalmente. Pero al final, ha sido más sencillo de lo pensado. Fue el top hit del año 84 y aunque no estaba excesivamente de acuerdo de cómo se manejó el asunto, hay que decir que sonó, y sonó con muchas ganas http://www.youtube.com/watch?v=CctpzmdIbXc. Eso sí, esta versión es un poco más cañera y moderna. Probablemente sea la única canción en la que estemos todos de acuerdo.

Es verdad, tengo que darte la razón, lo titulaba como 15 canciones y habrás contado alguna menos, pero como democracia se escribe con “K” de Kiko, dejo que tú, amable, elijas una que te guste para tan espectacular antología y así te creas que has sido partícipe de tan brillante soliloquio. Lo dicho.


viernes, 16 de marzo de 2012

PIMIENTOS ROJOS ASADOS AL HORNO


PIMIENTOS ROJOS ASADOS AL HORNO

Acabo de repasar las estadísticas de entradas a mi blog. Por no deprimirme mucho, no voy a publicar el número total de visitas a las nueve entradas publicadas. No es un número muy grande, ya que al público que se dirige es un poco corto. En cuanto a número.

Dicho esto, el mayor éxito se encuentra en las tres primeras entradas que acaparan, nada más y nada menos que un 53% de las visitas. ¿Cómo ha ido la evolución? Pues de trasero cuesta abajo. Las tres últimas entradas no han llegado a un 16% de las visitas. Y ya por no haceros pensar mucho (a este paso me podré volver a dirigirme en singular, amable lector), las tres del medio han acaparado un porcentaje intermedio entre las tres primeras y las tres últimas, el 31%. (Suma y verás qué 53+16+31 = 100). Soy de letras, pero tengo calcu.

Por ello, he decidido recurrir a técnicas modernas de marketing y estoy en dudas de contratar a una empresa que contacte vía telefónica, o realizar una encuesta vía electronic mail. Todavía no lo he decidido ya que con el gran número de contactos la publi contratada no da para más. Si os rogaría, en aras de una mayor calidad e interés de los contenidos de mi blog, que respondieseis a las encuestas con el interés y dedicación que lo hacéis con mi blog. Siempre en aras de una mayor calidad e interés, aunque sea reiterativo.

Además, junto con los patrocinadores de mi página web, estamos estudiando la posibilidad de sortear entre todos los que respondan a la encuesta un crucero por el Cantábrico. Supongo que cuando se mande la encuesta vendrán las bases del concurso.

Dicho todo lo anterior, con el único objetivo de poder levantar la audiencia del blog, y dado que el público habitual es bastante glotoncete, vamos a dar la receta de los pimientos rojos asados a “my way”. Y además es una receta que ya ha logrado, al menos en su acabado, aparecer en la otrora llamada prensa escrita, ahora conocida en su versión cibernética como internet.

 Os paso el enlace.


Sí, los pimientos rojos de los que habla, son los mismos de los que ahora os voy a dar la receta, y que los hizo el que suscribe. Ese día, sólo no los probó Natxete, que los tiene un poco de alergia. Fijaros si obnubiló al autor del artículo (Afamado escritor en el País), que no cenamos chuletón, sino solomillo. En la guarnición, no falló. Seguir la receta y os pasará lo mismo.

Lo primero que hay que hacer es precalentar el horno. Si, glotoncetes, hay que ponerlo a 200º unos quince minutos, para cuando vayáis a introducir la bandeja con los pimientos, el horno ya esté calentito.

En cuanto a cantidad, según el tamaño de los pimientos rojos, se cogerán tres o cuatro. Para la bandeja del horno, recomiendo forrarla con papel de horno, y si no tienes en casa, el papel de aluminio puede servir.

Una vez forrada la bandeja y con los pimientos en la mano, y la ayuda de un cuchillo, hay que cortarlos en tres o cuatro trozos (depende del tamaño, sobre todo si no se han limpiado con agua fría), quitando el rabo y las semillas del centro.

Hay que colocar los trozos sobre la bandeja del horno y dejarlos a la temperatura citada unos 35 minutos. ¿Cómo se colocan los trozos en la bandeja?. La parte de fuera es la que debe quedar visible. Como me gusta utilizar el “hay que” cuando no soy el receptor de dicho verbo directo. Y digo verbo directo porqué se de lo que estoy hablando..

El tiempo es orientativo, ya que el momento en el que deben de sacarse del horno es cuando la telilla que recubre los pimientos queda un poco negra o se ve claramente que puede retirarse sin mucho esfuerzo. Yo los retiro y los pongo en un plato sopero. Luego y para que el calor de los mismos los haga un poquitín más, los cubro con otro sopero.

Una vez que se hayan enfriado un poco, pongo la sartén a fuego lento, con una cucharadita de aceite y voy sacando los trozos de pimiento uno a uno, retirándoles la piel (telilla transparente antes comentada) y haciendo tirillas con ellos, tirándolos a la sartén. Sí además tienes un tapa para la sartén, mejor que mejor para los 10 primeros minutos. Con el jugo que hayan podido soltar los pimientos recluidos en el plato sopero, hay que (Me sigue molando utilizar el “hay que”) aprovecharlo y tilalo a la sartén, mi amol.

¿Cuánto tiempo en la sartén? A ojímetro, muchachete, y lo puedes salar al gusto. Yo los suelo retirar cuando ya han consumido todo el juguillo y empiezan a ponerse negros, pero justo cuando pueden comenzar a pasar de rojos a negros.

¿Acompañar? A todo lo que se te ocurra, pero de 10 merluza o kokotxas rebozadas. De 8 con lomo de cerdo. Si mientras los dejas que se vayan haciendo en la sartén, le metes unos ajos que se vayan ablandando con los pimientos, pues los pones en una tostada de pan y te chupas los dedos. Tendré que mejorar mi software para ilustrar las recetas con fotos. Todo se andará.

Y ya, como colofón a esta entrada, necesito que todos ustedes me ayuden en una cruzada para descubrir en que parte del ciberespacio están mostrando fotos mías, fotos mías robadas. Las tuvieron que tomar en el club de Artxanda, ya que en alguna ocasión, por averías en las calderas, el agua de las duchas estaba fría. Es la única explicación posible que se me ocurre. Es que a cuenta de esa publicación, por supuesto no autorizada, de mis fotos en internet, estoy recibiendo un aluvión de correos electrónicos con mensajes comerciales.

Mensajes comerciales que sólo recomiendan alargamientos de pito, del tipo “pennis enlargement” “make your chick wouhh¡¡¡”, “See her pleasure crying”, “try trios and so on” “make her eyebrows up when she looks down” y unos cuantos más de ese estilo con los que no os quiero aburrir. Por supuesto, que en mi caso sólo hablan de estiramientos, no de estimulantes tipo viagra, ya que en mi caso saben que no hace falta (pon tu nombre en internet y después polla, pene, pito o algo parecido y sabrás la opinión de la red sobre si te hacen falta ese tipo de estimulantes).

Ya les digo, busquen mis fotos robadas y retirémoslas de internet en plan cruzada, no por nada, pero con lo grande que soy, tener encogido el asunto por agua fría, hace la foto un pelo anti estética, y debes buscar la belleza, sólo por buscar la belleza, no por la grandeza.

viernes, 9 de marzo de 2012

LA FÁBRICA DE PINTURA


LA FÁBRICA DE PINTURA

Ha saltado estos últimos días la noticia de que en un pueblo de la provincia de Tarragona van a construir una fábrica de pintura. Realmente lo que ha hecho el Ayuntamiento de Rasquetas ha sido dar la licencia para que exista la posibilidad de que la fábrica de pintura se construya. Ya me imagino los atardeceres de días soleados en el pueblo, donde además de las múltiples tonalidades naranjas, se verán, también colores más cercanos al arco iris. Si, y las barretinas de los payeses, dejarán de ser rojas con la cinta negra en la base, para pasar a unas tonalidades más jamaicanas. En fin, que si el pueblo también cuenta con castellers, creo que lo más recomendable será dejar esa actividad, ya que con un poco de pintura pueden pasar a ser castañers.

Al final, lo que resulta poco gratificante es que tanto el abogado del estado como la fiscalía anti droga ya han anunciado que presentarán sendos recursos al acuerdo municipal. No voy a entrar en la legalidad de este asunto, ya que puede ser el origen de muchas discusiones que no me interesan nada. Solo quiero recordar que hace unos noventa años en Estados Unidos se produjo la prohibición del consumo de alcohol, lo que se conoció como la “ley seca”. ¿Para qué sirvió?¿ El personal dejó de soplar?. Ya sabemos todos que no, y una de las consecuencias de la aplicación de dicha ley, fue que el crimen organizado creciera y se hiciera mucho más fuerte que lo que habría sido de no haber existido la prohibición. Pero como siempre, somos incapaces de aprender de nuestros errores.

Y ya que estamos con la ley seca y como en el fondo mis fieros glotoncillos, sólo os interesa masticar o soplar, os voy a pasar la receta de un coctel, que según nuestro paisano Juan Bas, su origen está en los USA y nació como consecuencia directa de dicha ley. Si revuelves un poco por ahí, los orígenes del coctel  están un pelo difusos, pero lo que sí es verdad, es que por su color, puede pasar por un té. Esa es la teoría del escritor bilbaíno para situar su origen en la ley seca. Yo, que la primera vez que lo probé fue en el Baskerville Pub en Orlando, y la segunda (y última) en el Fontainebleu Hilton de Miami, puedo jurar que, efectivamente, por el color puede pasar por té, así que si había redada, podía colar que estabas tomando té (si no lo olía el Wiggum de turno)

La receta es la siguiente:
Long Island Ice Tea

Cuando hablamos de partes, la medida es la de un vaso de chupito, y el coctel llega para dos:

1 parte de vodka
1 parte de ron
1 parte de ginebra
1 parte de contreau
1 parte de tequila
El zumo de medio limón
5 partes de cola

Mejor que el ron sea moreno y el tequila reposado, si lo hay. Por supuesto, debe de ir en un vaso ancho. No tengo las medidas, pero el vaso ideal es un par de dedos más alto que un vaso de sidra, y un dedo más estrecho, y por supuesto, de hielo hasta arriba, con la rodajita de limón, que además queda como un té muy británico (eso es lo que han pensado siempre en las degustaciones). Lo recomendable además, es mezclar todo, salvo la cola, en una coctelera con hielo. Espero que el fin de semana que viene, en la fiesta de la bestia, nos lo prepare con el amor habitual de sus preparados en el txoko.

Y hablando de fiestas, hace unos días me llamó la atención un artículo que hablaba del amor de los vizcaínos a las fiestas, no tanto por el contenido del artículo (en sí, no era ninguna sorpresa o novedad) sino por la foto que lo ilustraba. No recuerdo el año de la foto, pero era coloreada sobre el blanco y negro, y la época era de alrededor del año 1910. Eran aproximadamente un primer plano de una docena de personas, algunas sentadas en un banco y el resto detrás, incluyendo a uno con una guitarra española. En una esquina de la foto, y más en un segundo plano, estaba la pared del el típico caserío en el que una media docena de cabezas también miraban a la cámara. No me llamó la atención que todos llevaran txapela (de medio lao, no en plan enroscadas sobre la cabeza), y a los que se les podía ver los pies, alpargatas. Tampoco las camisas, todas remangadas, ni en varias manos pitillos. Lo que me llamó la atención es que no había ni una tía. Una foto de una fiesta de vascos, y ni una tía. Lo nuestro no ha sido ni complejos, ni falta de comunicación, ni auto estima baja, lo nuestro ha sido el mantener una tradición que se remonta a tiempos muy, muy, muy, muy remotos.

Si ahora tuviésemos 20 años, ¿cómo serían nuestras fiestas?, más que nuestras fiestas, ¿qué haríamos los fines de semana? ¿Cogeríamos una lonja?. Lo de las lonjas, tampoco es que sea mucha novedad. Vamos a dejar lo de las míticas fiestas en Punta Galea, ya que esa lonja estaba un poco a desmano, y recordar otras lonjas solíamos frecuentar, ya que la alternativa de bares, aunque la caña estuviera a duro y el medio gin kas a 20 pelas, también eran muy caras para nuestras juveniles economías. Pocas veces los bajos de la casa de etxebarrimendi, ya que en el alquiler venía incluida la famosa tarta de pan, indigesta, a lo mejor no tanto, pero que empapaba a conciencia, no hace falta jurarlo. Yo de hecho, me apunté a la peña porque las leyendas en Plencia por los años 70, proclamaban a los cuatro vientos los guateques que se celebraban en el sótano de la casa de los aitas del vaquero de Sierra Poteito. Con tal intensidad llegaron a mis oídos esas leyendas, que dejé a mis amigos (acabo de ver la foto de uno de ellos en Manchester. No sé porqué cambié de cuadrilla) y me uní a la incipiente Peña, con mi folla habitual, ya que hubo inundaciones ese año (otra constante en mi vida) y el sótano quedó hecho una mierda (de eso doy fe), con lo cual no participé en ni uno sólo de aquellos guateques.

La lonja que al final más utilizamos para famosas partidas de gana pierde (pierde-pierde para un famoso letrado, no tanto en cuanto a habilidades con la baraja), fue la lonja de Don Ernesto, donde además disfrutamos de algunos de las mejores cenas, cortesía de madres cocineras (con mención especial a los begis de Doña Begoña, la ensaladilla rusa de Doña Miren y los increíbles pimientos rellenos de Doña Carmen). Sí, y además, no entraban tías, salvo aquella tarde para trincarse las nécoras que con grave riesgo de nuestra vida atrapamos aquella noche estrellada en la marea viva de la playa de Barrika  en el verano de 1981. Total que íbamos con una linterna sin casi pilas y con guantes de goma de cocina, frente a toda aquella tribu de depredadores con faros halógenos y pinchos metálicos que llenaban cubos y cubos de sabrosas nécoras. Con el miedo que me daba coger un karramarro, como para meter la mano debajo de una roca pa pillar una nécora, y aun así, metía la cabeza para señalárselas a Jota, que o como estaba loco, o quería impresionar a alguien, las agarraba. Pues ni una puta pata de nékora trinké en la merienda.

Pero ahora que hago memoria tampoco pillé cacho con los begis, a pesar de ser cronista del primer begi pescado en el benlaola, con sifonazo incluido a la cara y gorra blanca de beisbol que llevaba Orzogüei, pero creo que esto será tema de otra entrada.

De alquilar una lonja ahora, ¿cómo sería?. Entiendo que habría al menos una play o una x-box, o más bien una play y una x-box, ya que en el tema de los manganis, hay alguno frikis declarados entre los que me imcluyo, ya que la primera game boy que hubo en mi casa, fue mía y sólo mía. Como también hemos sido bastante pijillas, la televisión hubiera sido de plasma, como no y los sillones de Ikea, antes que mangados de casa. Cocinita y micro ondas, por supuesto y aunque se hubiera intentado prohibir la entrada al sexo contrario, alguno ya se habría encargado de acotar una zona como reservado, e incluso ponerle cortinillas. En fin, no tan distinto de lo de ahora.

viernes, 2 de marzo de 2012

BOKADILLÓN


BOKADILLÓN
(BOKADILLÓN)

Lo que siempre me hubiera gustado, y sobre lo que he insistido con brutal ahínco, pero sin haber podido llegar a hacerlo, es el haber celebrado un botellón en la playa de Plencia con los amiguetes, una noche entre semana de Agosto (La idea original ya se me ocurrió entrado el año 2000). No hubiera sido un botellón al uso, de bolsa de supermercado, vaso de plástico y bebida calentorra, sino, un botellón con algo de clase ¿algo de clase?; no, muchísima clase, sin llegar al extremo de llevar mantelitos de hule, pero si neveras de camping en vez de bolsitas de plástico, vasos de sidra de cristal (ecológicamente más interesante por su posibilidades de multi-uso), licores de marcas y destilerías conocidas, aromas de lima y limón, y por supuesto el maravilloso e inconfundible, hielo de gasolinera. Eso es lo que yo llamo un botellón con clase. En cualquier caso, la playa siempre quedaría de fondo, ya que lo que nos faltaba era llegar a casa con arena en los mocasines y el muro de la playa o de la ría, da para sentarse ampliamente sin aglomeraciones. Eso sí, para los nostálgicos podríamos tomar una en los bancos o escaleras frente al antiguo Gau Txori y para los clásicos tomar la última en el puerto, frente al Kanala.

Se cambian cortinillas para SEAT PANDA por estores para berlina familiar. Razón ÑKI

Se busca escayola para pie con cremallera en los gemelos. Forrados con felpa, abstenerse. Razón otro ÑKI



Aún así no será tan sorprendente como el primer botellón que viví en el año 1998 en Badajoz. Era algo curioso, ya que estaba tolerado por las autoridades locales y te dejaban estar en una plaza, ¡con las farolas encendidas! hasta la una y media de la mañana. A esa hora apagaban las luces y había que ahuecar el ala. Como en Auburn, UESEI, que desde el otro lado del lago el coche patrulla daba las luces largas y todos los menores que estaban degustando birras, sabían que era la hora de darse el piro. El botellón que hicimos en Badajoz fue de cava, suministrado por unos hermanos de Girona, y doy fe que estaba de muerte. Además, gentileza de uno de Algorta, al botellón acudimos en Ferrari. Fue curioso lo del Ferrari en Badajoz, en los semáforos, las pibitas miraban el Ferrari, luego curioseaban un poco lo que venía dentro, y luego seguían mirando el Ferrari. Me entró complejo de abuelete hace ya 14 años, así que ni os pío de mis complejos actuales.
Pero falta mucho tiempo para que llegue Agosto, y creo que nos encontramos en la disyuntiva de marcar tendencia en nuestra querida ciudad. Cuando mejore un poco el tiempo, bueno, más que un poco, cuando al mediodía haga algo más de temperatura, al menos unos veinte grados centígrados podemos montar un BOKADILLÓN un mediodía entre semana en el parque de Doña Casilda. Si es verdad que tampoco es algo nuevo, ya que cuando me quedaba a comer en el colegio, de vez en cuando hacíamos pira del comedor y nos íbamos a comernos un bocata al estanque de los patos. Con cinco duros nos daba para una barra de pan y doscientos gramos de chorizo de pamplona (era también el embutido más barato, todavía no había el chopped), con el que nos hacíamos, no recuerdo si dos o tres bocadillos. Ahora con ese dinero (unos 15 céntimos de leuro) no nos da casi ni para un chicle. Peor era cuando íbamos a jugar a cartas después de comer al Mugi, si esa foto que hay en el nuevo Mugi. Allí, por tres pelas tenías copa de coñac, no sé si saltaparapetos o abrasaintestinos, eso sí, en esos días de invierno que estabas calado por…, bueno, por gilipollas, te reconfortaba algo el calorcillo que te dejaba por todo tu interior.
Como siempre me enrollo, sin centrarme en lo que realmente interesa, el bokadillón que nos vamos a jalar cuando haga un día soleado en Bilbado. Es obvio, que tiene que ser un mediodía, y debido a que a unos cuantos todavía nos quedan unos años de Sábados deportivos, tiene que ser entre semana. Y pasemos a organizarlo.
Ntxet, ya que le pilla de paso desde su ofi, podía pasar por la tienda de los japoneses a comprar algo de txutxi. Bueno, ahora que lo pienso a Simonct le queda el despacho en la misma calle de Ledesma, así que del txutxi de los japos que se encargue él, para Ntxet ya pensaremos en algo, si, que traiga los puros para la sobremesa. FR, como suele pasar mucho por la calle Diputación, que pase por la Olla que traiga varios de * ^BNTTXOA y de ^JMN. También puede pedirlos en la Viña, eso según le venga a él. ÑKI tanin y RF, que cuando salgan de la oficina, pasen por casa de ÑKI y se hagan con tres o cuatro botellas de ese Loriñón que tenemos a medias. RF, si puedes coger algún reserva sin que se entere, pues mejor. Montxito, ya que tiene cerca un Telepizza, podría traer algunas alitas de pollo o similares. El Suizo ya que es experto en ostras y marisqueo en general, que pare en el super de Leioa y se trajine dos o tres cajillas de medio kilo de langostinos. Habrá que traer albal para tirar las cáscaras y un rollo de celulosa para limpiarse las manos, o toallitas húmedas, pero de la higiene se encarga Ñki Goi. Para postre, pasará por una pastelería el KLDRON pequeño, que con el gusto exquisito que tiene, seguro que lo borda. Y tras del postre, AL que traiga la pintura para dibujar una bella acuarela del comienzo de un soleado atardecer en el pulmón de Bilbao. Eso, si, no dar la nota y perseguir a patos y otras aves palmípedas (sobre todo a las ocas que les canta bastante mala milk) para mangarles una pluma, las acuarelas se pintan con pincel.

¡Qué bien! ¡Esto es colosal!
Dos hojas de Korreosaba
Que parece nunca acaba
y que no llega el final
El Athletic sí, ¡Viva, viva!

¿Y yo que hago? Pues te parecerá poco, soy el ORGANICEITOR. Además, doy la oportunidad a todos los que están exiliados de Bilbao a que se apunten, pero para ello tendrán que hacer un comentario a esta entrada para que sean incluidos. Y no es muy complicado el hacer las entradas, ya que el más viejillo de todos nosotros es el único que las hace. Y date cuenta, que si no es por mí, lo más que habría sería barra de pan con mortadela y tranchettes y tetrabrick de vino sin denominación de origen, que es la forma fina de llamar al peleón.
Y por último, antes de cerrar esta entrada, quería hablar de mecánica, es decir de chapa y pintura. Ya no es ser un piporreta el usar cremitas exfoliantes o hidratantes, tintes para el pelo o similares (No, no va a venir nadie al parque a darnos ninguna charla sobre las ventajas de eliminar las patas de gallo con veneno de serpiente). Pero si es cierto que somos un poco mayores para ir alardeando de estos tipos de arreglos. Por ello mi psiquiatra aconseja que si te produce algún sofocón el reconocerlo, siempre está bien el inventarte una excusa para intentar disimular que el tiempo que has desaparecido por una operación de estética (el tiempo pasado en cocheras), lo ha sido por otra operación derivada de algo que no raspe tanto, que mole más. Como ejemplo se me ocurre que un alargamiento de pito (lo que tarda en secarse el locktite en el troncho) puede ser disfrazado aseverando que se ha sufrido una operación por una rotura de talón de Aquiles. Es algo jodido el tener que llevar una escayola en la pierna para disimular cada vez que va alguien a visitarte, pero bueno, si son de quita y pon. ¿Alguien ha mirado si la escayola tiene cremallera?
*Ver en entrada anterior