¡ME
SORPRENDIERON, KADÁVERES!
Me sorprendieron cadáveres, de verdad que
me sorprendieron. El pasado Lunes cuando procedí a revisar el número de visitas
a mi blog, creo recordar que no había más de cuatro en todo el fin de semana, se me quedó una amarga desazón que además castigó mi
henchido e hinchado ego, vamos, que me lo estaba creyendo. Si he de decir que,
basándome en la experiencia, el no recibir contestaciones (hago la expresa
mención a Guasapete, la única excepción a este silencio virtual)
es lo habitual, pero que con una media de casi 60 lecturas semanales, tener
sólo cuatro durante el fin de semana me planteó muchas dudas, que
desaparecieron el Martes. El buzón de mi correo electrónico estaba a rebosar.
¡No daba crédito! ¡Aquí, además de los niños, más de uno estuvo de carnaval!
He reflexionado y he llegado a la
conclusión, que ustedes, queridos cadáveres, son unos glotones. Es decir que
todo el espíritu y filosofía con la que intento impregnar mis entradas en este
blog, a ustedes se la trae totalmente pendulona. ¡Amigo! pero como se mencione
algo que se pueda masticar o beber, ustedes contestan en jauría inmediatamente.
Pero ustedes me han metido en un serio
problema. Como bien he intentado explicar a lo largo de las anteriores
entradas, Internet no deja de ser una fantasía, un papel virtual que todo lo
aguanta, como la cantidad de trolas que les conté en mi anterior escrito. He de
manifestarles que uno acudió al desfile de carnaval, por ver si era verdad lo
de la comparsa, pero para evitarme problemas no voy a citar su nombre. El
pasodoble que guapa va la Petra, simplemente no existe y desde luego el que me
ha dejado grabado en el buzón de voz la chirigota que escribí, cantando con la
música del bat bi iru lau, más vale que se vaya dedicando a otra cosa, es
complicado tener peor oído. También es imposible hacer nada piramidal con la
esquina de una caja de cartón, y menos el intentar hacer con ella una tienda de
campaña en el pantalón del piyama.
Pero mi más conseguida trola, fue la de la
comida del 27 de Abril. Primero, ese día está cogido al azar, desde luego no es
la fecha en la que convergen nuestros 50 cumpleaños, recordar que soy de letras
y lo de las cuentas nunca se me ha dado muy allá. Y lo segundo es que no había
nada reservado, ni sitio ni menú. Por ello al ver el número de respuestas,
además del repentino sudor frío que me empezó a gotear, me subió un algo a la
garganta, ya que como he manifestado en repetidas ocasiones, he sido agredido
física, moral y psicológicamente cada vez que he opinado de algo, y sólo había
una manera de arreglarlo.
Así que el mismo Martes me fui a comer a
dicho restaurante, donde reservé sitio para comer el próximo Viernes 27 de
Abril, a las tres de la tarde, con el menú de garbanzos (a los que solemos ir
allí a comer, nos habéis oído elogiar los platos de cuchara de este
restaurante) y callos, que en caso de que alguien lo desee puede ser ampliado a
morros y manos. Si alguno no se lo cree, que llame y podrá comprobar que la
reserva ya está hecha. Un par de semanas antes lo comentaremos para concretar
exactamente cuantos vamos (nuestro cadáver amiguete de la ciudad condal ha prometido hacer
todo lo posible para estar) y si la casquería se queda en los callos o se
amplia a extremidades y morretes.
La conclusión a la que podemos llegar es
bien fácil, a ustedes el sexo se la trae al pairo, si, harán un ligero mohín
torciendo la boquita en plan lascivo si alguien les está mirando cuando tienen en sus manos alguna publicación algo verde para que parezca que interesa, pero la
verdad es que el penthouse lo compran por los artículos. El deporte les da
exactamente igual aunque hagan que son del Athletic e incluso alguno se deje
ver por San Mamés. Política y economía, ni comentario. A ustedes lo único que
les puede hacer dar dos pasos y menear sus gelatinosos traseros, mis
cadaverillos glotones, es cuando se habla del mastique y el sople, y como haya
la posibilidad de comenzar a deglutir, ya ni se lo cuento. Lo dicho, ustedes
son una panda de ojerosos cadáveres glotones, que contratarles como comparsa en
Halloween sería un puntazo, pero no hay dinero para pagarlo.
Al final este blog que pretendía ser un
punto de encuentro, de debate de ideas y foro de conocimiento, va a tener que
acabar convirtiéndose en otro blog culinario, pero bueno, ya se de que hablar
cuando note la bajada en las estadísticas de lectura.
Como punto final, indicarles que la entrada
que estaba prevista para la semana pasado, no era la carnavalera, sino otro
tema que también va sobre alimentación, pero como se me ocurrió el hacer un
verso sobre los avatares de cumplir 50 años, y coincidía con carnavales, seguí
los sabios consejos del Guasapete, aproveché y me incliné hacia temática más
actual.
Claro, y con la trola que les había calzado
sobre la comida, al inundarme con tantas respuestas, no me ha quedado más
remedio que convertir la trolilla en algo real, ya que de no hacerlo así, me
iba a dar miedo salir a la calle.
Así que lo dicho, sobre la comida,
concretamos hacia el 16 de Abril, tanto el número de asistentes como el menú
definitivo (Del menú solo se puede concretar si se añaden morros y manos a los
callos. Una de las pocas verdades de este blog es que demokracia se escribe con
“K” de Kiko).