martes, 9 de julio de 2013

FIESTA AVATAR



FIESTA AVATAR

Con el objeto de documentarme sobre las correrías del detective más famoso de Aiboa en la web, me acerqué en fechas recientes a una tienda donde proporcionan toda la parafernalia necesaria para vigilancia de terceros entre otras cosas. Iba con la intención de hacerme con algún tipo de catálogo o revista o similar a fin de poder conocer un poco más a fondo todas esas herramientas y si era posible charlar con alguien de la tienda. No es que fuera preocupado, pero siempre que vas a algún sitio a dar la chapa sin entregar nada a cambio (como mucho sólo la dirección de un patético blog), albergas cierto temor de cómo vas a ser recibido. En una tienda, lo normal es, que cuando se dan cuenta de que no te van a colocar nada, pasen de la calidez a una tibia frialdad. La sorpresa fue mayúscula cuando al entrar resultó que el encargado era un viejo conocido al que hacía tiempo que no veía.

Nos costó entrar en materia algo más de una hora, pero se estaba muy bien en su despacho de la trastienda, con aire acondicionado, una jarra de delicioso té helado y todo lo que nos teníamos que contar desde hace tiempo. La explicación fue bastante amplia, con alguna que otra interrupción de algún cliente, hasta que llegó la sorpresa final. Me estuvo explicando que hoy en día es posible activar desde la distancia el GPS de otro móvil, con lo que puedes saber donde está el propietario en cada momento. Me comentó que en estos momentos era lo más vendido entre aquellos padres que dudaban sobre las correrías de sus hijos, e incluso de alguna que tenía fundadas sospechas de las actividades secretas de su marido. Lo malo es que se le escapó el nombre de un conocido. Total que yo puse cara de estar silbando mientras miraba al techo, como que no había oído nada, y el se frotaba las manos con los ojos en algún punto fijo del suelo bajo sus pies mientras su rostro denotaba que el no había hablado.

Así estuvimos un rato hasta que se le iluminó la cara y me contó la última moda aprovechando los avances tecnológicos de los nuevos teléfonos móviles, el irte de fiesta mientras sigues como un pringado en la oficina.  “Espera un segundo, que me voy al Antxobe”. No me acordaba pero hoy es la fiesta de la Magdalena. Me hizo ponerme por su lado para que viera la pantalla de treinta y cinco pulgadas de su ordenador mientras tecleaba el nombre del pueblo. Como no quedó satisfecho, puso al lado el nombre del festejo y ya apareció algo que el buscaba más, fotos de las fiestas. Con su pipofón sacó dos o tres fotos, luego tecleó ronda de potes, y eligió una foto en la que aparecían varios vasos de vino para hacer lo mismo. Por último, y en una página que almacenaba fotos, buscó aquellas de un concurso de sukalki en Armintza, organizado hace años con la cuadrilla de su mujer. Eligió la que salía con chapela, al cuello servilleta de cuadritos azules y camisa azul mahón, levantando un pote en una mano dibujando amplia sonrisa.

Me invitó a tomar un bocatín de jamón en uno de los bares cercanos a esperar la reacción de sus colegas de Chat de guasap, a quienes había mandado las fotos que le parecieron más creíbles con un comentario sobre lo bien que se lo estaba pasando, a pesar de no haber pillado barco para ver la teja. Mientras estábamos degustando el bocado de jamóncito serrano con tomate, su teléfono no dejó de vibrar y chirriar con la nota de has recibido un mensaje. Cuando pagó y antes de despedirnos, me enseñó los mensajes recibidos y me dijo que uno de cada tres pensaba que estaba de madalenas. “Para hacerlo bien, hay que elegir una fiesta en la que sepas que no va nadie, ya que pueda que quieran quedar contigo, aunque lo socorrido es decir que estás con alguien de trabajo, y que mejor quedas en otro lado. Es lo que está de moda ahora. Se llama ir de Fiesta Avatar”. “¿Y si te pillan?. “Lo más que te puede pasar es que en la siguiente alguno dude de por donde andas” me contestó mientras nos dábamos la mano a modo despedida. Bueno, ya le voy encontrando alguna utilidad más al piporrofón.

Ahora que también ojito, ya hay programas que por proximidad pueden activarte el bluetooth y sacarte toda la información que lleves en tu guasap. ¿Y si tu jefe lo tiene? Por ello, mucho cuidadín con estar de fiesta en plan avatar, mientras pringas en la oficina, no vaya a ser que virtualmente te pillen y la hayas fastidiado, bien fastidiado. 

2 comentarios:

  1. Yo pensaba que se trataba de lo contrario, de irte a magdalenas mientras tu jefe piensa que estas en la oficina, pero debe ser que estoy muy mayor...
    Por cierto, es esto lo que hace un muy activo participante en el chat de la Gallarda?

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  2. Si haces el gamba en horas de trabajo, nunca lo publicas; pero tú el 22 date una vueltita por los despachos a pasar lista. Ahora lo que se lleva es aparentar más de lo que realmente se hace (Estoy pensando en ciertos tipos que salen en la tele siempre diciendo "estamos trabajando en este asunto...")
    En cuanto al guasap tengo como 100 mensajes pendientes que ya no creo que lea, así que no se de que me hablas, Rasputilla.

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