miércoles, 8 de enero de 2014

Mis primeras letras (con mi new computadora)

Mis primeras letras

Después de mucho esperar, por fin el amigo “Olen” se ha portado bien, ¡Me ha traído un portátil! No han sido ni Niko, ni Klausete.  La razón de haber adivinado quién era el portador de mi deseado regalo no ha sido otra que según llegábamos a casa el día de nochebuena ya de madrugada, alguien dijo “¿qué sorpresita nos habrá traído Olentzero?”. Pues eso, y lo que voy a hacer va a ser aprovechar el tiempo para proclamar mis anhelos para este nuevo año que gracias a mi pereza de darle a la tecla, está pasando, inexorable, como el tiempo.

1.-   Programa para directivos de compras de supermercados, llamado el “abrefácil”. Sólo seguirá en su puesto de trabajo aquél que logre abrir con facilidad todos los sobres de embutidos en cuyas solapas aparece la famosa palabra abrefácil. Uno por marca y producto que ofrezcan en sus estanterías. Digamos darles cinco segundos para abrirlas sin romper el sobre y sin que se les caiga nada. Esos segundos se reducirán a tres cuando se trate de marcas blancas propias.

2,- Razzia de tapers en las baldas de la cocina. Es sabido que la media de tapers que habitan en las baldas de las cocinas de Euskadi es de unos treinta por cocina, cuando la media de los que se utilizan es de cinco, y el número de máximos utilizados es de 10. Hace un momentito lo he hecho en mi cocina y el resultado ha sido 24 tapers con tapa, tres tapas y un taper destapado. He dado la rotunda orden que no debe haber más de quince (Ha sido una orden rotunda y desesperada, ya que la he dado cuando me han pillado “in fraganti” en la puerta llevando un montón de tapers al reciclaje y he sido conminado a devolverlos a la cocina)

3.- Decreto ley en el que se pueda aplicar el castigo corporal por ciudadanos en determinados casos (patada en el trasero). Se aplicaría en aquellos casos en que la persona (siempre va delante de ti) justo se acuerde de que tiene que encontrar el billete de metro al llegar a la cancela, deje el periódico encima de la cancela, saque la cartera, se dé cuenta de que ahí no está el billete, se mire en un bolsillo, luego en el otro, para al final tenerlo en el bolsillo de la camisa, mientras tu acabas de perder el tren de Plentzia, teniendo que esperar al siguiente al quedarte desesperado detrás del tip@ durante más de treinta preciosos segundos.

4.- Otro decretazo que te permita quedarte con las monedas de la señora en la cola de la caja del supermercado que se queda contando las monedas de su monedero para al final, y después de hacerte esperar un ratito, llegar a la conclusión de que no le llega y pagar con un billete. Se considerará agravante cuando más del 50% del personal que esté en la cola creada lleven sólo en los brazos los paquetes de botellas y/o bricks de leche de más de cinco kilos de peso.

5.- Poder encerrar en el excusado del local hostelero (Bar, cafetería o tasca) por tiempo indefinido (sobre todo si está guarro y apesta) a aquellos, que a pesar de estar toda la barra de más de diez metros de larga ocupada sólo por tu persona, tengan que ponerse a tu lado, rozándote  incluso. Debería estar además contemplado la pena de cabeza en la taza y tirar de la bomba, en aquellos casos en que intenten coger la banderilla que justo está enfrente tuyo, en vez de pedirla al camareta. En el caso de que te manchen, obligarles a limpiar con la lengua los orines de canes de las esquinas de toda la manzana.

6.- Toñejear con saña a todos aquellos adolescentes/jovenzuelos que con escasa percepción espacial no dejan de darte el coñazo en el metro, venga a darte golpecillos con su mochila, ya que son incapaces de calcular el volumen que ocupan, pudiendo dejar la mochila en el suelo, entre sus patas. En caso de ser perpetrado en pareja, se someterá a los interfectos a una toma de sol en el cuello durante unas horas, para un mayor escozor de las posteriores toñejas,


En fin, espero que a ninguno se le ocurran peticiones para los pestiños que suelen editar algunos pelmas.

5 comentarios:

  1. Cocina, metro, supermercado y bar. Crónica de nuestra vida

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    1. Y yo que a tí te veo más en una jaima.... o en un banco, pero no sentado como Forrest.

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    2. Lo sospechaba, pero mientras no se entere el famoso fontanero italiano.....

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  2. Hombre, no se puede engañar a todo el mundo eternamente...............

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