viernes, 27 de enero de 2012


Kapi Txulo, Kapi Wapo

He recibido hace unos días una invitación para celebrar en un txoko la llegada a los cincuenta de un amigo que responde a la identidad de Capi Chulo (Evidentemente, no es miembro de la extinta peña CB, ya que a éstos hace días que no se les ve por aquí). Ello me ha llevado a que trate en esta entrada sobre la llamada crisis de la mediana edad. Normalmente se conoce como crisis de los cuarenta, pero no es verdad, esa crisis existencial brota a partir del año en que tu edad supera a tu número de zapato. En mi caso me falta todavía un año ya que calzo un 50. Je, y ya se cual es la siguiente pregunta ¿Es verdad que cuanto más grande el pie, más grande lo otro?, pero como no es el tema, no voy a ir por ahí (aunque todos sabemos que es verdad).

Para evitar cometer errores, he acudido a prestigiosa bibliografía con el fin de poder facilitarte Amable lector (Cuando corroborre que al menos tengo dos, al segundo le llamaré Simpático, y si el milagro del ciberespacio hace que sean tres le llamaré Utopía. Bueno, y como uno sea una chica, me muero de vergüenza y tendré que usar tinta roja para expresar mi turbación) una guía sobre los mitos de la crisis de la mediana edad y aquellas medidas que se pueden tomar para mejor pasarla.

Por un lado está la escuela de Cambridge con los profesores Jack Jockstrap y Rory Rottenpooh, del departamento de psicologia comparada, donde partiendo desde un estudio antropológico basado en 1.300 entrevistas realizadas a los bedeles universitarios británicos, intentan demostrar que la crisis como tal, no tiene tanto que ver con la edad, sino con el inicio consciente de empezar a menguar el poder como líder de la manada.

Como siempre sucede en estos casos, a esta escuela británica (Conocidos como los Jotaserres, más que por las iniciales de sus nombres, por su afición al cavernet sauvignon y a la serie Falcon Crest, de la que toman su nombre) se opuso la escuela germánica de los Vierkantkopf, con el profesor Kartoffen a la cabeza, quienes eran de la opinión que la crisis no existe, sino que el devenir humano es una elipse que a la mitad de su vida está en lo más alto, y que las primeras señales de bajada, hacen que la conducta se modifique hacia un campo más infantil. Además les gustó siempre más la Syrah.

Como cualquier enfrentamiento entre escuelas que se precie, han existido muchas terorías intermedias, como la escuela oriental, representada por los ilustres profesores Lio Gran y Ku Deiro. Sería largo y prolijo el tratar de resumir todas estas teorías, las distintas variantes que pueden tomar cada una de las escuelas sobre los primeros signos, probabilidades de reeducación (grandes expertos los orientales), detección precoz y detección tardía, farmacología y homeopatía en el tratamiento, y todo lo que se te pueda ocurrir, Amable.

Por ello, creo que lo mejor que puedo hacer es hablar sobre las medidas. Pero si te soy sincero, y dado que ha sido el pasado Miercoles el cumpleaños de Capi Chulo, lo que voy a hacer es hablar sobre las medidas del famoso coctel “Caldero de Gin Tonic”. Su origen lo sitúo en Medina de Pomar donde al primero que se lo ví hacer, fue al famoso druida “Bigotes”, siendo una bebida muy habitual en las comidas y cenas de los famosos exbasquetbolerosproyectosdegolferos. Y además como regalo de cumpleaños, le pongo el nombre a la receta de “Kapildero Txulo”.

KAPILDERO TXULO

Ingredientes:

1 botella de ginebra MG de 0,75 litros
8 botellines de tónica Schweppes de 0,25 litros
4 limones Palazowsky o similares de penetrante y profundo aroma
Dos bolsas de hielo de gasolinera

En primer lugar hay que disponer de un recipiente con capacidad de unos cinco litros al menos. Normalmente los buenos son los calderos de barro (De ahí su nombre de Kaldero), pero las cazuelas metálicas de los txokos (En el Mediterráneo se suele llamar más bien Kazuela de Gin Tonics) tambien pueden valer. En caso de apuro también se puede coger el florero que te regaló la tía Eustaquia, ya que el cristal conserva bien el frío, pero esto sólo en caso de apuro

Por último, y te lo comento Amable, para que cuando lo oigas salgas corriendo, están los baldes de Tonic Gin, más propio de botellones urbanitas, donde las medidas son al revés, es decir una botella de litro de ginebra (habitualmente de marca desconocida) por cada botella de litro de tónica blurrps o similares. Por supuesto sin hielo. De esto no trata el Kapildero.

De los recipientes antes comentados, mejor anchos que altos para una más uniforme distribución del hielo (Consejo del druida Bigotes), pero habrá que utilizar lo que se tenga más a mano.

El primer paso es limpiar los limones debajo de un chorro de agua fría. Dada la cantidad de productos químicos que se utilizan en los cultivos es necesario. Aunque todo hay que decirlo, la única vez que me han sentado mal los limones sin lavar fueron cogidos de un árbol en Asturias, que os puedo grantizar nunca tuvo un gramo de química en su cáscara.

Una vez limpios los limones, se puede hacer con ellos, lo que se desee; juegos malabares, rasparlos y luego exprimirlos, quitarles la corteza en lascas y exprimirlos, partirlos por la mitad, exprimirlos y luegos echar las cáscaras, exprimirlos y no echar las cáscaras, etc. Creo que ha quedado bien claro que hay que verter en la cazuela el jugo exprimido de los limones y con la cáscara hacer lo que se te ocurra.

Ya el jugo exprimido en el fondo de la cazuela, hay que verter en su interior las ocho botellas de tónica y la botella de ginebra. Sin grandes alardes y sin grandes tácticas. El resultado de la mezcla si tiene que conservar algunas burbujitas. Una vez en el interior de la cazuela hay que mezclar los tres líquidos pero intentado que sea parecido al agitado del famoso 007; es decir, no ser melones y cargaros las burbujitas a la primera.

Y por último, queda el hielo. La razón del hielo (además de que freskito está más güeno el caldero) no es otra que la de enfríar el brebaje. NUNCA, y pongo en mayúsculas, NUNCA HAY QUE AGITAR EL BREBAJE CUANDO SE HA METIDO EL HIELO. En cuanto a la cantidad, más bien tiene que ver con el ansia de los bebedores y el tiempo estimado que pueda durar la bebida. Si vas con mis amigos exbasquetboleros, es mejor poner dos bolsas de hielo para que se enfríe algo, ya que son un pelín ansiosos (A alguno tuvimos que explicarle que no era de buena educación meter las manos en el caldero, que para beber había que esperar a los vasos. Hubo suerte que como era cabezón no le entraba el bolo en la cazuela). Sino, con una bolsa de hielo puede ser suficiente, si hay paciencia de esperar dos minutos a que coja algo de frío. Si son ansiosos como algunos amigos mios, puede no ser mala idea meter un rato antes las botellas de ginebra y tónica en el congelador.

FORMA DE SERVIR EL KAPILDERO TXULO

Es el otro truco de esta bebida. Lo que se trata es de tomarla fría, y por decirlo de alguna manera a chupitos (doble chupitos más exactamente). Yo utilizo siempre un cazo normal y sirvo en el vaso de dos a tres dedos. Tiene que tomarse de trago y no se puede dejar calentar en el vaso.

Dicho esto, como entiendo que debe de ser habitual en cada bebida, cada uno que lo prepare al gusto, en cuanto a medidas, marcas, limón u otras frutas, más cargado, más suave, en fin, que no todos los gustos son iguales.

Por último, Capi Chulo, y para disimular tu amor por las aves marinas, sobre todo aquellas que acaban como la regulación de aparcamiento urbano de Bilbao, te recomendaría cambiar la c por una k, y la ch por una tx ¿No me digas que no mola más Kapi Txulo?. Bueno, también podrías cambiar tu correo por Kapì Wapo, más en línea con la nueva caligrafía de los textos de mensajes, pero me temo que los cincuentones usuarios de putofón no hallan llegado a tanto y no lo entiendan. Puede que pregunten que comic es.

Eta hirurogei urte alderdi on bat

2 comentarios:

  1. Lo de hirurogei va en línea con la inflación y las dimensiones del gintonis - Berrogetamar urte eta gero au!

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Es lo que tiene el traductor de gogles. En realidad quería decir buena fiesta y hasta los sesenta.

      Eliminar